
Tengo un infinito que no suelo compartir
un secreto recodo al volteo de mis ojos
para que las garzas dibujadas en mis dedos de ayer
se alineen con mi vuelo verde
y sean libres
como libres son los surcos que me habitan el alma
como libre ha sido el atisbo que se filtró en alguno de mis sueños.
Tengo mundos
universos
diapositivas del Olimpo
recogidas en una fuga de mis pupilas
tal vez por eso
se sorprende la montaña
cuando se acuna en mi pecho
y el cielo espera
que le cante aquellos sonidos
ocultos en los besos amantes
o le abrigue con el oasis que proporciona el alba
después de una y otra muerte sollozada.
Y parece que mientras más me escondo
más continuo es el infinito
como si me lo tragara una y otra vez
y con él
el segundo permanente podría llamarse Dios
y soy nada de mi ausencia
mi todo inviolado
y mientras más me escondo
dejo de ser el recuento de las palabras equívocas
los amores insensatos
los apegos que más parecen tentáculos marinos
soy inmensa
feliz
feliz de saber que mientras más me escondo
la noche me regala un suspiro de ascendencia
que el alba se desnuda cada mañana y me ama
como si una diosa me habitara en un pálpito
y el horizonte es el ayuno y mi mantra
porque mientras más me escondo
mi universo se expande
y la muerte se asfixia...
se asfixia...
un secreto recodo al volteo de mis ojos
para que las garzas dibujadas en mis dedos de ayer
se alineen con mi vuelo verde
y sean libres
como libres son los surcos que me habitan el alma
como libre ha sido el atisbo que se filtró en alguno de mis sueños.
Tengo mundos
universos
diapositivas del Olimpo
recogidas en una fuga de mis pupilas
tal vez por eso
se sorprende la montaña
cuando se acuna en mi pecho
y el cielo espera
que le cante aquellos sonidos
ocultos en los besos amantes
o le abrigue con el oasis que proporciona el alba
después de una y otra muerte sollozada.
Y parece que mientras más me escondo
más continuo es el infinito
como si me lo tragara una y otra vez
y con él
el segundo permanente podría llamarse Dios
y soy nada de mi ausencia
mi todo inviolado
y mientras más me escondo
dejo de ser el recuento de las palabras equívocas
los amores insensatos
los apegos que más parecen tentáculos marinos
soy inmensa
feliz
feliz de saber que mientras más me escondo
la noche me regala un suspiro de ascendencia
que el alba se desnuda cada mañana y me ama
como si una diosa me habitara en un pálpito
y el horizonte es el ayuno y mi mantra
porque mientras más me escondo
mi universo se expande
y la muerte se asfixia...
se asfixia...
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Hace ya un buen rato 





Qué curioso como el poeta

